Cómo saber si tu bebé tiene intolerancia a la lactosa

Intolerancia a la lactosa

Cómo saber si tu bebé tiene intolerancia a la lactosa

¡Muy buenas tardes a todos! Hoy os voy a explicar cómo saber si tu bebé tiene intolerancia a la lactosa, algo cada vez más frecuente y que muchos no son conscientes de que la padecen, tanto bebés como adultos.

¿Qué es la lactosa?

Intolerancia a la lactosa

La lactosa es el azúcar que contiene la leche, también conocido como disacárido. Podemos encontrarla en todos los tipos de leche de mamíferos, y también en muchos alimentos.

Este azúcar de la leche, está formado por glucosa y galactosa.

¿Qué es la lactasa?

La lactasa es una enzima encargada de dividir la lactosa en sus dos azúcares simples: la glucosa y la galactosa. Es producida por el intestino delgado, y este proceso es necesario para que nuestro organismo pueda absorver estos azúcares.

Cuando los niveles de lactasa son bajos, o no desdobla bien, digerimos lactosa en vez de lactasa,  y es cuando aparece la intolerancia.

¿Qué es la Intolerancia a la Lactosa?

 

La intolerancia a la lactosa se produce cuando no tenemos suficiente lactasa en el intestino delgado para poder romper la lactosa que consumimos.

La lactosa que no digerimos, o que digerimos sólo parcialmente, pasa al intestino grueso, donde se descompone por las bacterias, y genera sustancias que nos provocan ciertos síntomas.

Síntomas de la Intolerancia a la Lactosa

Intolerancia a la lactosa

Los síntomas que se presentan cuando alguien consume lactosa y no tiene la capacidad para digerirla, se producen cuando digerimos productos lácteos, y son los siguientes:

  • Náuseas
  • Vómitos
  • Irritación del intestino, al generar demasiadas bacterias que se alimentan de la lactosa que no hemos podido absorver y se ha quedado en el intestino.
  • Espasmos
  • Hinchazón y distensión abdominal
  • Gases abdominales y flatulencias, ya que las bacterias producidas fermentan y producen gases.
  • Dolor abdominal, provocado en parte por los gases que nos producen las bacterias.
  • Diarreas ácidas, al fermentar la lactosa y producir ácido láctico, esto hace que las heces sean mucho más irritantes.
  • Heces verdosas
  • Diarrea aguda con dolor intenso
  • Irritación de la piel en la zona del ano con enrojecimiento

Además de todos estos síntomas, también podemos tener otros que podemos no relacionar con la intolerancia, pero que son provodados por todos estos problemas.

  • Abatimiento
  • Cansancio
  • Dolores extremidades
  • Problemas cutáneos
  • Alteraciones de la concentración
  • Nerviosismo
  • Trastornos del sueño

Causas de la intolerancia a la lactosa

Intolerancia a la lactosa

Existen varias causas posibles para la intolerancia, como las que os describo a continuación. Es más frecuente en los niños nacidos prematuramente.

Causa genética, progresiva, no recuperable

En este caso, la producción de lactasa se va reduciendo progresivamente, al igual que la capacidad para digerir la lactosa.

Cada vez se van notando más síntomas, que es el caso de la mayoría de las personas.

Cuando la causa es genética no hay curación, y la única solución posible es retirar los alimentos lácteos de nuestra alimentación.

No hay que alarmarse, no es un problema grave o peligroso, y es muy común, sobre todo en adultos, ya que al llegar a cierta edad, los mamíferos perdemos la capacidad de producir lactasa.

En el caso de los seres humanos suele ocurrir entre los dos y los seis años, ya que la naturaleza es sabia, y sólo nos deja asimilarla cuando somos bebés.

Es más frecuente en la raza caucásica y en la zona mediterránea de Europa, especialmente en zonas donde el consumo ganadero no era frecuente la leche de animales.

Causa temporal, recuperable.

Hay ocasiones en las que la disminución de producción de lactasa es secundaria, provocada por algún daño intestina temporal. 

En estos casos, una vez que la persona se recupera de ese daño, y la mucosa intestinal se ha regenerado, desaparece la intolerancia a la lactosa.

En el caso de los bebés, al nacer sólo pueden digerir el calostro, producido por las glándulas mamarias de las mujeres, que se va enriqueciendo con lactosa y líptidos con el paso del tiempo hasta que al final producimos la leche definitiva.

Cuando hay algún desajuste en este proceso, el bebé no puede generar suficiente enzima para digerir la lactosa que consume, y es cuando aparece la intolerancia.

Además, también hay otros motivos por los que nos podemos encontrar con esta situación: 

  • Infección del intestino, virus, bacterias o parásitos. Cuando tenemos gastroenteritis con diarrea intensa, puede dañarse la pared intestinal, provocando intolerancia a la lactosa. En estos casos es complicado, porque si consumimos lactosa, también nos provocará diarrea.
  • Otras intolerancias o alergias alimenticias, como la celiaquía (gluten) Si tenemos alguna intolerancia o alergia que nos afecte al intestino, puede ocurrir que no podamos digerir la lactosa. Si la pared del intestino está inflamada, la lactasa producida se pierde. Podemos detectarlo cuando al eliminar la lactosa de nuestra alimentación mejoramos un poco, pero no del todo.
  • Falta de hierro. Algunos bebés de entre 4 y 6 meses suelen tener falta de hierro, que es necesario para regenerar la pared del intestino. Es entonces cuando no se genera lactasa de forma adecuada, y tienen una intolerancia que mejora tomando suplementos de hierro, y no eliminando la lactosa.
  • Alteración de la flora intestinal. Algunos gérmenes pueden irritar nuestro intestino y con ello la mucosa intestinal. Al ocurrir eso, podemos desarrollar una intolerancia secundaria. Se suele dar cuando tenemos gastroenteritis agresivas, que han dañado mucho la flora intestinal, o también si tenemos que tomar antibióticos.

Causa genética, de nacimiento, no recuperable

Esta es la causa menos frecuente, y es provocada por algún defecto congénito o genético. Hay muy poco casos, y la mayoría de ellos se han encontrado en Finlandia.

En estos casos hay que eliminar por completo el consumo de lactosa en los lactantes, para evitar que produzcan lesiones y complicaciones graves en el desarrollo del bebé.

Cómo diagnosticar la intolerancia a la lactosa

Intolerancia a la lactosa

Hay varios métodos que nos ayudan a diagnosticarla:

Test de hidrógeno en el aliento

Es el método más utilizado, y consiste en administrar una solución con lactosa, y tras pasar 15 minutos se sopla en unas bolsas herméticas o probetas donde se recogen muestras.

Cuando los azúcares no digeridos son transportados al intestino grueso, las bacterias que están ahí se alimentan de ellos y generan hidrógeno. Este hidrógeno se absorve por la sangre, y pasa a la respiración. Si se detecta hidrógeno en la respiración querrá decir que el azúcar ha entrado en el intestino grueso, y que no ha sido absorbido por el intestino delgado.

Según el resultado se sabrá el grado de intolerancia. Además, también se examina la presencia de metano, por si fuese un falso positivo.

Test sanguíneo de sobrecarga de lactosa

En esta prueba, se extrae sangre al paciente nada más llegar para saber el nivel de glucosa en sangre. Una vez hecho, se le suministra lactosa en una solución con agua, y pasados 60 y 120 minutos después, se le extrae sangre de nuevo.

Cuando no se absorve la glucosa y no pasa a la sangre a través del intestino, no se incrementa el nivel de glucosa en sangre, y entonces querrá decir que existe una intolerancia a la lactosa.

Biopsia del intestino delgado

Para extraner una biopsia del intestino delgado se hace mediante una esófagogastroduodenoscopia o alguna otra endoscopia.

Se introduce un tubo flexible de fibra óptica, o endoscopio, a través de la boca o de la nariz, que va hacia el tracto gastrointestinal superior.

Se obtienen muestras del tejido y se envían a un laboratorio para que las examinen y comprueben si hay lactasa en la mucosa intestinal.

Test genético

Esta prueba consiste en extraer y amplificar el ADN de una muestra de sangre o de saliva. Se analiza con una tira con bandas coloreadas, que nos dirá si somos intolerantes a la lactosa o no.

Alternativas a la lactosa

Hoy en día, por suerte, tenemos alternativas en caso de ser intolerantes a la lactosa, yo hace años que tomo leche sin lactosa, y me va fenomenal desde entonces, además que yo no noto la diferencia en el sabor.

Con mi hijo ocurre lo mismo, toma una leche especial para bebés con este problema. Así que no hay que preocuparse, porque tiene solución.

El problema sería si no pudiéramos tomar leche de ningún tipo, porque necesitamos calcio, y vitamina D y especialmente los bebés. Pero aún así habría otras alternativas, hay otros alimentos que nos aportan el calcio y vitamina D que necesita nuestro organismo, como por ejemplo:

  • Calcio: Sardinas, salmón, tofu, gambas, col, o espinacas.
  • Vitamina D: Aunque la crea el propio organismo cuando se expone al sol, una rica fuente es el hígado de bacalao

Además, también existen suplementos de lactasa, pero no se recomienda consumirlos a menudo, sólo cuando por ejemplo, vas a comer fuera de casa y no estás seguro de qué estás comiendo.

El problema es saber la dosis que necesitas exactamente, porque depende del grado de intolerancia que tengas, pero es otra solución.


Y vosotros, ¿tenéis vosotros o vuestros hijos intolerancia a la lactosa? ¿Qué medidas tomáis para evitarlo? Estaré encantada de leer vuestros comentarios.

Muchísimas gracias por leerme, espero que os haya gustado y os haya servido de ayuda.

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Cabecera En mi humilde opinión

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20 comments

  1. Yo no soy mamá, pero en encanta leer tu blog porque me ayuda a aprender muchísimo, y luego se lo voy contando a mis amigas a ver si les sirve de ayuda…

    Este post no va a ser diferente, porque a una que ha sido mamá hace nada seguro que le viene súper bien…

    Un besoo

    1. Muchísimas gracias guapa, también vale para saber si nosotros los adultos tenemos intolerancia a la lactosa, los síntomas son los mismos, sólo que en los bebés es más complicado de saber si la tienen o no porque al no poder hablar no nos dicen lo que sienten.

      Un besazo!!

  2. Una entrada super completa. Hace no mucho hablé yo también sobre el tema y aunque parezca que es un tema de moda la verdad es que este problema viene de años atrás y es muy importante detectarla a tiempo para el bienestar de la persona que lo sufre. Excelente información.

    1. Claro que sí, esto no es algo de ahora, lleva ocurriendo desde hace muchísimo tiempo, sólo que ahora parece que por fin hay más soluciones para poder llevarlo lo mejor posible, antes no había este tipo de alternativas y si tenías estos problemas lo pasabas muy mal. Muchas gracias por pasarte. Ahora iré a tu blog a leer tu entrada que seguro que también es muy completa!!

  3. Me has sacado muchas dudas sobre la intolerancia a la lactosa. Mi pareja ultimamente está con problema de estómago y estamos viendo si la lactosa pudiera ser uno de los motivos, no le han hecho ningún tipo de prueba para averiguarlo porque los médicos son así… Así que por nuestra cuenta hemos empezado a eliminar productos con lactosa, de hecho, yo me he unido a la causa y he dejado de tomar leche con lactosa…

    Un grandísimo post, muchas gracias por la información tan clara y concisa que nos has dado.

    Un saludo 🙂

    1. A mí me ocurrió lo mismo Cristina, a mi nunca me lo diagnosticaron ni nada, pero tenía muchísimo dolor de estómago tooodos los días, así que un día decidí eliminar la lactosa de mi alimentación, y desde entonces no he vuelto a tener dolores de estómago. Muchísimas gracias guapa, me alegro muchísimo de que te haya gustado!!!

  4. Súper interesante guapa, la verdad el tema de la intolerancia a la lactosa afecta a más personas de lo que podemos imaginar y muchas veces personas cercanas, a mi ya me ha tocado y aunque hay muchas opciones, lo cual es maravilloso, aún siguen haciendo muchos dulces y comidas con leche que afecta a las personas con intolerancia, toca seguir trabajando en prevención, información, pero sobre todo en cuidarte, porque no hay de otra 😀

  5. Pues no conocía que era la lactasa,, ni que tuviera la importancia de dividir lactossa en 2 azucares
    Me ha sorprendido que puede afectar tanto aunque no haya que alarmarse, y que se pueda prevenir con el análisis, el test de hidrógeno y la biopsia en el intestino delgado.

    1. Pues sí, al mínimo síntoma es importante tomar medidas para que no vaya más allá. Por suerte hoy en día tenemos medidas de protección y alternativas a la lactosa, así que si tenemos intolerancia no tenemos que alarmarnos porque hay solución. Un besazo!!

  6. Interesante, viene genial si tienes niños o sobrinos, conocer los síntomas, mi hermano la tuvo de pequeños, pero luego se le fue en unos años. Un saludo.

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