Homenaje a las Trece Rosas

Homenaje a las Trece Rosas #ATBMarzo

¡Muy buenos días a todos! Hoy toca un post muy especial, que forma parte del reto #ATBMarzo, en este caso, aprovechando el día de hoy, 8 de marzo, día de la mujer trabajadora, cada uno de nosotros vamos a hacer un homenaje a una mujer especial, y en mi caso, he elegido no una, si no trece mujeres.

¿Quiénes fueron las Trece Rosas?

Las Trece Rosas

Las «Trece Rosas» fueron trece mujeres de entre 18 y 29 años fusiladas por la policía franquista, la madrugada del 5 de agosto de 1939, en el cementerio de la Almudena de Madrid, en una tapia.

La gran mayoría eran muchachas que trabajaban como costureras y que, de un modo u otro, estaban relacionadas con los partidos de izquierdas y habían colaborado en el frente republicano con sus familiares o amigos.

Las Juventudes Socialistas Unificadas

Al terminar la guerra, las Juventudes Socialistas Unificadas trataron de organizarse clandestinamente en Madrid. Pero la mayor parte de sus integrantes habían sido asesinados, detenidos, o habían huído al extranjero. Sólo un pequeño grupo de jóvenes continuó luchando por el sueño republicano. 
Durante el desfile del Caudillo durante la celebración del día de la victoria, repartieron papeles en los que decían «Menos Viva Franco y más pan blanco».
Al ser tan pocos, y tener poca experiencia, fueron disueltos antes de lograr su objetivo, por culpa de la fuerte represión y el control policial. 

Detenciones y encarcelaciones

Durante la primavera de 1939, muchas personas fueron detenidas y encarceladas, entre las que se encontraban estas trece jóvenes. Fueron acusadas de actividades clandestinas en contra del régimen en el poder, por pertenecer a la organización Juventudes Socialistas Unificadas, y por defender la legalidad republicana tras la Guerra Civil Española.
 
El Consejo de Guerra las condenó a muerte por un delito de «adhesión a la rebelción», tras lo que fueron enviadas a instalaciones policiales, donde las torturaron intentando conseguir los nombres del resto de miembros de la organización. 

Más tarde, fueron recluídas en el centro penitenciario de mujeres de Ventas, en Madrid, donde estuvieron encerradas durante meses esperando su fatal desenlace.

El desencadenante de las fusilasiones

 

La noche del 29 de julio de 1939, el comandante de la Guardia Civil Isaac Gabaldón, fue asesinado por tres militantes de la JSU en Talavera de la Reina, junto a su hija de 18 años y el chófer del coche en el que viajaban.

Esto provocó que el 3 de agosto se celebrase un Consejo de Guerra, en el que se juzgaron a 57 miembros de las JSU, que ya estaban detenidos desde hacía meses, entre los que se encontraban 14 mujeres, de las cuales sólo una se salvó de la sentencia.

Las demás, fueron trasladadas en un camión a 500 metros de la prisión, donde tan sólo dos días después, un pelotón de fusilamiento las ejecutó. 

Esas trece jóvenes pasaron a la historia como Las Trece Rosas, trece víctimas de la Guerra Civil y de la dictadura franquista. Trece mujeres que vieron sus vidas arrebatadas siendo tan jóvenes.

Estas fueron esas catorce mujeres condenadas, de las cuales trece fueron fusiladas

Carmen Barrero Aguado

Carmen Barrero Aguado

Era de Madrid, modista desde los 12 años, para ayudar a su madre viuda a mantener la familia de nueve hijos que tenía. 
Carmen era comunista, militante del PCE desde diciembre de 1936, durante la guerra, trabajando en Valencia en talleres de intendencia. En agosto de 1939, en la posguerra, pasó a formar parte de la dirección del partido comunista de Madrid, después de que Matilde Landa fuese detenida y antes de que Enrique Sánchez García llegase.
Fue la encargada de elaborar un plan de trabajo político destinado a las mujeres, donde creó espacios exclusivamente femeninos y especializados en tareas de solidaridad y asistencia. También propuso la creación de la «Unión de Mujeres contra la Guerra».
Fue detenida el 17 de mayo de 1939, y trasladada a la cárcel de Ventas. Tenía 24 años cuando fue fusilada.

Martina Barroso García

Martina Barroso García

Era de Gilbuena, Ávila, vivió en Chamartín de la Rosa, en Madrid. También fue modista, en un taller de su organización, además de colaborar con un comedor social hasta el final de la guerra.
Formaba parte de un grupo en Chamartín de la Rosa, creado por Julián Muñoz Tarraga, y con Sergio Ortiz González al mando, donde formaba parte de los trabajos clandestinos de las JSU.
El 6 de junio de 1939 ingresó en la cárdel de Ventas, en el departamento para menores de edad. Tenía 22 años cuando fue fusilada.

Blanca Brisac Vázquez

Blanca Brisac Vázquez

Era de San Sebastián, y vivió en Madrid. Hija de un empresario francés, y la hija mayor de tres hermanas.  
Antes de casarse era pianista, pero después de casarse con Enrique García Mazas Aguado, uno de los encargados del sector Sur de las JSU, se dedicó a la costura en su casa.
Formó parte del Comité Provincial del PCE. El 24 de mayo de 1939 ingresó en la cárcel de Ventas. Tenía 29 años cuando fue fusilada.

Pilar Bueno IbáñezPilar Bueno Ibáñez

 

Era de Sos del Rey Católico, en Zaragoza. Vivió en Madrid desde los cuatro años, en la calla Príncipe de Vergara, con sus tíos.
También era modista, en un taller donde cosía para gente adinerada por muy poco dinero. Se vio forzada a trabajar muchísimas horas, porque al morir su tío, su salario era el único que entraba en su hogar. 
Al comenzar la guerra, Pilar empezó a trabajar como voluntaria en una de las casas-cuna que acogían niños huérfanos y hijos de milicianos que iban al frente.
El 25 de noviembre de 1936 ingresó en el PCE, llevando las cuentas del Radio Norte. Más adelante fue dirigente en la Escuela de Cuadros del partido, siendo secretaria de organización del Radio Norte. 
Al terminar la guerra, trabajó con Federico Bascuñana en la dirección del sector Norte. Más adelante fue nombrada responsable de organización del Comité de Madrid, eligiendo enlaces y dirigentes para los sectores. 
Su casa acabó siendo el centro de reunión de la nueva dirección del partido.
El 15 de mayo de 1939 fue detenida junto a Federico Bascuñana, ingresando en la cárcel Ventas dos días después. Tenía 26 años cuando fue fusilada.

Julia Conesa Conesa

Julia Conesa Conesa

Era de Oviedo, y también vivió en Madrid, donde fue modista. Era una gran deportista, y de hecho llegó a ser secretaria deportiva del Sector Oeste. 
La detuvieron junto con un grupo de militantes de las JSU, acusados de colocar folletos el día del desfile de la Victoria, que decían «Menos Viva Franco y más pan blanco». 
El 18 de mayo de 1939 ingresó en la cárcel de Ventas, acusada de ser cobradora de tranvías durante la dominación marxista. Tenía 19 años cuando fue fusilada.

Adelina García Casillas

Era de Hoyocasero, en Ávila. Su padre era Guardia Civil. También era modista.
En 1937 se unió a las JSU. El 18 de mayo de 1939 ingresó en la cárcel de Ventas, y aunque tenía tan sólo 19 años, no fue al departamento de menores. Tenía tan sólo 19 años cuando fue fusilada.

Elena Gil Olaya 

Era de Madrid. También era modista. En 1937 ingresó en las JSU, junto con Victoria Muñoz. 
El 3 de junio de 1939 ingresó en la cárcel de Ventas, donde apesar de tener sólo 20 años, no estuvo en el departamento de menores de edad. Tenía 20 años cuando fue fusilada.

Virtudes González García

Virtudes González García

Era de Madrid. También era modista. En 1936 se unión a las JSU, y en agosto de ese mismo año fue nombrada secretaria femenina del club «Pablo Vargas». Más tarde, el 27 de marzo de 1939, pasó a formar parte de la Comisión de Organización de Comité Provincial.
El 17 de mayo de 1939 ingresó en la cárcel de Ventas. Tampoco estuvo en el departamento de menores de edad. Tenía 21 años cuando fue fusilada.

Ana López Gallego

Ana López Gallego

Era de La Carolina, en Jaén. Vivió en Madrid, onde trabajó como modista.  Estudió en la Escuela Nacional de Castillejos. 
Se unió a las JSU durante la guerra, siendo secretaria femenina del Radio de Chamartín de la Rosa. El febrero de 1937 conoció a Francisco Agudo.
En abril de 1939 acampó frente a su casa el batallón San Quintín, pasando una época de verdadera angustia y miedo. Su padre tuvo que recoger llantas de coche, y tanto ella como sus hermanos recogían tablones para hacer leña y hacían eternas colas para conseguir una barra de pan y una sardina.
Paseaba cada tarde con Martina Barroso, y gracias a ello conoció a Julián Muñoz Tárrega, que les pidió que se incorporaran al nuevo grupo que dirigía Sergio Ortiz en Chamartín de la Rosa, el mismo en el que estaban Luisa Rodríguez, Victoria Muñoz y Elena Gil Olaya.
El 6 de junio de 1939 ingresó en la cárcel de Ventas, en el departamento para menores de edad. Tenía 21 años cuando fue fusilada. 

Joaquina López Laffite

Era de Trubia, en Asturias. Su padre era comandante del Ejército. Era estudiante y también vivió en Madrid. 
En 1931 perdió a su padre y a su madre, quedando ella y sus tres hermanos huérfanos, siendo ella la menor de ellos. 
En septiembre de 1936 se unió a las JSU, siendo secretaria de cultura del sector Este y ayudante del secretario administrativo del Comité Provincial. 
El 23 de marzo de 1939 fue nombrada responsable de Agitación y Propaganda, tras dejar su cargo Ignacio Gallego y pasar su puesto a Severino Rodríguez. 
En abril de 1939 fue secretaria femenina y encargada de los enlaces, tras la llegada de José Pena a Madrid. Planearon asaltos a varios cines para quedarse con el dinero, y así recaudar fondos para hacer frente a los gastos que tenían.
Uno de los intentos más preparados fue el atraco a una tienda de combustibles de la calle Dulcinea, pero justo cuando iban a entrar reconocieron a varias personas y decidieron no seguir con el plan. 
El 18 de abril de 1939 fue detenida junto con sus tres hermanos, su cuñada y una amiga que estaba de visita, Concepción Pérez. Ingresó en la cárcel de Ventas, donde estuvo con sus hermanas Lola y María. Tenía 23 años cuando fue fusilada.

Dionisia Manzanero Salas

Dionisia Manzanero Salas

Era de Madrid. También era modista. Su padre era militante de la UGT, y tenía 5 hermanos. 
Durante la guerra, participó activamente en la Guerra Civil, siendo enfermera en el hospital de las Brigadas Internacionales, empuñando un rifle cuando hacía falta en el frente, ayudando a familias necesitadas, o en el batallón Octubre.
En abril de 1938 se afilió a la PCE, después de que mataran a su hermana Pepita junto a otros niños que jugaban en un descampadado cerca de su casa. 
Trabajó como mecanógrafa en el partido, en el sector de Chamartín de la Rosa. Colaboró con Pilar Bueno, amiga suya, siendo enlace entre los dirigentes del partido que se quedaron en Madrid. 
El 17 de mayo de 1939 ingresó en la cárcel de Ventas. Tenía 20 años cuando fue fusilada.

 

Victoria Muñoz García

Era de Madrid. En 1936 ingresó en las JSU. Al terminar la guerra se unió al grupo que dirigía Sergio Ortiz en Chamartín de la Rosa.  Era la hermana de Gregorio Muñoz «Goyo», responsable militar del sector. 
El 6 de junio de 1939 ingresó en la cárcel de Ventas. Su hermano Juan murió en la comisaría por las palizas que recibió. Su otro hermano, Gregorio, fue fusilado el 18 de mayo. Ella tenía 18 años cuando fue fusilada.

Luisa Rodríguez de la Fuente

Luisa Rodríguez de la Fuente

Era de Madrid, del barrio de Chamartín de la Rosa. También era modista. 
Al empezar la guerra ingresó en las JSU, colaborando trabajos de retaguardia. Al terminar la guerra se unió al grupo dirigido por Sergio Ortiz en Chamartín de la Rosa, al encontrarse con Julián Muñoz mientras paseaba con su amiga Antonia Torres. 
Julián le había ofrecido ser jefa de un grupo del sector de Chamartín de la Rosa, si conseguía encontrar cinco jóvenes que quisieran formar parte de él. Sólo tuvo tiempo de convencer a su primo Isidro Hernández de la Fuente, secretario del Círculo de Vicente Barrios. 
El 28 de abril de 1939 fue detenida, al ser denunciada por Manuel Fernández, agente de policía que sabía que era comunista. En mayo de 1939 ingresó en la cárcel de Ventas. Tenía 18 años cuando fue fusilada.

Antonia Torres Llera

Antonia Torres Llera

Era de Madrid. Trabajó en una fábrica de sobres. 
En octubre de 1936 ingresó en las JSU. Después de la guerra, se unió al grupo dirigido por Sergio Ortiz en Chamartín de la Rosa. Hacía trabajos clandestinos para las JSU. 
El 3 de junio de 1939 fue encarcelada e ingresó en la cárcel de Ventas. Ella no murió junto a las otras trece condenadas el 5 de agosto. Fue fusilada el 19 de febrero de 1940 por un error administrativo, ya que en vez de su nombre, figuraba como Antonio Torres Yera, y no fue hasta entonces que comprobaron su verdadera identidad.

Dónde encontrar más información

Desde entonces, han quedado inmortalizadas, pasando a la historia en forma de películas, libros, documentales, y obras de teatro.
Personalmente, os recomiendo que veáis la película de Las Trece Rosas, la vi hace años y de verdad me impactó muchísimo.
Las trece rosas película
También os recomiendo que leáis los siguientes libros:

Trece rosas rojas, de Carlos Fonseca

Las trece rosas, de Jesús Ferrero


Como reflexión, me gustaría que pensásemos en estas mujeres, y hombres, que como muchos otros, lucharon por un mundo mejor, un mundo de igualdad, de libertad, que todos nos merecemos.

Que sus actos nos animen a seguir luchando, porque hoy en día por desgracia, sigue habiendo miedo a manifestar lo que pensamos, día a día vemos injusticias por la televisión, y nos quedamos de brazos cruzados por miedo. Miedo a perder el trabajo, a que te denuncien, periodistas que no pueden decir lo que piensan porque se ven amenazados con destrozar sus carreras.

Todavía queda mucho por hacer, y hoy quiero felicitar a todas las mujeres del mundo, a todas esas mujeres luchadoras, trabajadoras, que pelean día a día por conseguir un mundo mejor, que salen a trabajar cada día en jornadas interminables, cobrando un salario de m*****, que no es ni por asomo igual al de los hombres, aunque parezca mentira que hoy en día siga siendo así.

Mujeres que al llegar a casa siguen teniendo que trabajar, haciendo las tareas del hogar, cuidando a sus hijos, o a sus padres. Mujeres que demuestran día a día que no somos el sexo débil, somos fuertes, y no podemos tirar la toalla.

No olvidemos nunca que el pueblo unido, jamás será vencido. Como dice Ska-p en su último cd, somos el 99%, un 1% de la población es la que domina al resto. No podemos permitir que nos dominen con miedo. Os dejo otras de sus canciones.

Y como no quiero encenderme más, me despido aquí. Gracias a todos por leerme. Espero que tengáis un fantástico día.

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Cabecera En mi humilde opinión

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Muchísimas gracias por leerme, espero que te haya gustado. Estaré encantada de leer tus comentarios Firma

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10 comments

  1. Me gusto mucho tu artículo, nunca hemos de olvidar a los que lucharon por nosotros ni dejar de hacerlo para dejar un mundo mejor a nuestros hijos, y parece que se nos olvida y lo echamos todo por el suelo.

    gran pelicula a mi tb me gusto

  2. Me ha encantado el homenaje, es una historia que siempre me ha impactado, tal vez por la juventud, por ser mujeres luchadoras, es una parte de la historia que no hay que olvidar. Por la trece rosas, por toda la gente que ha luchado para que tengamos una vida mejor, hay que seguir la lucha para que todo lo que hicieron no quede en nada.

  3. Simplemente, maravilloso tu articulo sobre las 13 rosas.

    Fueron mujeres valientes, luchadoras, defensoras de la libertad, que fueron represaliadas por una dictadura que durante 40 años provocó una de las manchas más enormes en España

    Fusiladas por la venganza y la tiranía de quienes oprimieron la libertad y la justicia a base de crímenes de estado..

    Su lucha y su memoria nunca deben quedar en el olvido.

  4. Gracias por este post tan bonito.

    Un gran homenaje a un momento de nuestro pasado que nunca olvidaremos y que, esperemos, nunca se repita.

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